domingo, 4 de marzo de 2012

San Pedales


Por Dulce Culotte

A modo de presentación

Si solo hubiera que escoger una palabra  para definir lo que es una bicicleta, no habría otra más que libertad. Suena a tópico, pero así es, con el impulso de cada un@ y con un poquito de maña, se pone en marcha el ciclo hacia cualquier destino concreto e incluso… imaginario.

Bicicleta para moverte en tu localidad como alternativa de transporte, saludable, limpia y lúdica a la vez.
Bicicleta de huida en fin de semana, desahogo de emancipación en libertad, búsqueda de la aislamiento interior  o del recreo colectivo.
Bicicleta de viaje de ruta en ruta, hacer turismo, seguir caminos, llegar a pueblos, conocer ciudades, países, continentes…
Bicicleta para hacer deporte durante unos intervalos, para chamuscar cosas que nos sobran, para saber que todavía nuestro cuerpo nos pertenece.
Y por supuesto, bicicleta para pasear.

Cuando todo son prisas para llegar a “todo”, en bicicleta pasas al otro lado, donde  no hay prisa, siempre vas en camino, y sabes que llegas, nada te detiene, el tiempo toma otra mesura, el destino de llegada siempre esta a la vuelta, vences a la impaciencia. La bicicleta es rápida, nada la estanca, tiene su rumbo, siembra paciencia y es cien por cien un transporte rentable.

Carriles, carreteras, caminos, los cinco sentidos despiertos y más vivos que nunca, en movimiento, olores, sonidos, sensaciones, el aire en la cara… y un retorno, un regreso, en un movimiento de piernas.

La bicicleta es el medio de transporte de la utopia, el viaje  de las quimeras, y no se necesita mucho para  empezar, bicis antiguas, de montaña, hibridas, plegables… solamente ganas de ser dueñ@s de nuestros movimientos, de marcar la dirección de nuestro pasaje de entrada y salida.

La bici, es un reto sin azotea,  una fiesta que podemos hacer diaria.
Un sueño, un desvarío, un viejo camino interminable, paisajes esculpidos por un río, coronar un puerto y saborear la altura, tocar el mar o simplemente llegar a tu trabajo ¡Quien da más!

San Pedales ¡Ruega por nosotras!

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